“La calidad de un sistema educativo nunca será superior a la calidad de sus docentes”
Francesc Pedró es desde Mayo
de 2019 Director del Instituto Internacional de la UNESCO para la Educación
Superior en América Latina y el Caribe (UNESCO IESALC). En esta conferencia
impartida en República Dominicana en marzo de 2019 en el marco de la agenda del Foro Iberoamericano: "TIC, Innovación y Calidad Educativa", el ponente refiere las tendencias internacionales en materia de tecnología y transformación de la educación.
En el inicio, se destaca el objetivo
de desarrollo sostenible de la UNESCO en la agenda 2030: “Garantizar una
educación de calidad, inclusiva y equitativa y promover oportunidades de
aprendizaje a lo largo de la vida para todos”. A partir de este contexto, se
plantea un primer cuestionamiento: ¿De qué forma la extracción económica de los
alumnos tiene un impacto en su aprendizaje y de qué manera los gobiernos de los
países contribuyen a ese impacto a través de sus políticas?
El catedrático plantea una
respuesta inicial argumentando que la pregunta no es por qué hay algunos países
que son mejores, sino cómo mejorar. Subraya que la tecnología es una ventana de
oportunidad para la innovación y hoy por hoy parece haber alrededor del mundo
docentes convencidos de que para mejorar la calidad de su trabajo deben contar
con tecnología, por lo tanto, demandan la presencia de tales tecnologías en la
cotidianidad de su labor, lo cual tiene una reacción en las políticas de
estado.
Un siguiente cuestionamiento plantea: ¿Es imprescindible la tecnología? Para lo cual Pedró enlista una serie de acciones fundamentales para el uso efectivo de la tecnología en la educación:
- Desarrollar competencias digitales
- Mejorar la gestión de la docencia
- Mejorar en la eficiencia docente: aprender más
y mejor (gracias a la tecnología al servicio del aprendizaje)
- Tener una ventana de oportunidad para
transformar la escuela y generar un aprendizaje distinto.
Un nuevo planteamiento permite
reconocer por qué para México sigue siendo un reto el acceso a la tecnología,
y, en palabras del doctor, existe una brecha económica, política, social,
cultural que marca la diferencia en las posibilidades de acceso.
Entonces, ¿cómo han logrado
algunos países el éxito en el desarrollo de los aprendizajes de sus alumnos?
Las causas son variadas y no todas ellas se han llevado a cabo en una misma
nación:
Primero, subraya el ponente, se requiere trascender de la enseñanza tradicional para progresar a pedagogías centradas en el aprendizaje. Una buena oportunidad se encuentra en el uso de los celulares, por las siguientes características:
- Capacidad de conexión a internet.
- Sacar partido de lo que ya está en los bolsillos de los alumnos: permitir el uso del celular en clase.
- Los alumnos han aprendido a utilizar las funciones del celular de forma independiente.
- Se convierte en una herramienta de socialización.
- Representa la posibilidad de acceso a la información en cualquier momento y en cualquier lugar con señal de internet.
En seguida, Pedró resalta que la conectividad por sí misma no puede ser considerada como una innovación: no garantiza la mejora, ni en términos de calidad ni en la transformación de los procesos. Es necesario establecer una profunda relación entre contenidos, aplicaciones y plataformas:
- El contenido es el rey: libertad docente para conjugar contenidos de distintas fuentes, capaces de consumir y crear recursos de calidad.
- Las aplicaciones optimizan procesos: ganar tiempo, mayor calidad de los procesos (de revisión y planificación, principalmente).
- La plataforma es el entorno agregador: no solo contiene información estrictamente pedagógica, sino que permite seguir el ritmo de aprendizaje de cada estudiante, y de este modo diseñar estrategias de seguimiento y acompañamiento de forma individualizada.
También destaca la
inteligencia artificial como la nueva frontera en tecnología educativa. Gracias
a esta inteligencia, dice, se han podido transformar procesos que ya están bien
instalados en la escuela: apoyar cambios pedagógicos de segundo orden, como la clase
invertida o los makers para desarrollar procesos alrededor de la tecnología.
Hacia el cierre de la conferencia, el doctor nos invita a la reflexión mediante un subtema que llama la atención: “Tenemos prisa para innovar, pero ¿sabemos qué funciona dentro del aula?” Para responder, se hace preciso plantear otros cuestionamientos:
- ¿Qué se debe exigir a los docentes: que conozcan y utilicen todas las aplicaciones o solo aquellas que están avaladas por la evidencia científica y teniendo en cuenta el coste de cada una?
- ¿Cómo se enseña ahí donde se obtienen mejores resultados: con una perspectiva constructivista o tradicionalista?
- ¿De qué forma la tecnología nos ofrece soluciones que combinan lo mejor de ambas perspectivas?
Como respuesta, y con apoyo de un video donde se muestra el desarrollo del “Proyecto Puente”, destaca la necesidad de recurrir a las siguientes modalidades para el logro educativo:
- Aprendizaje personalizado
- Aprendizaje cooperativo
- Feedback inmediato
- Aprendizaje ubicuo
- Conexión con la comunidad
- Aprendizaje por proyectos
Así, resalta la necesidad de formar a un docente contento y capaz de desarrollar todos los procesos anteriores, para lo cual se hace necesario:
- Reforzar el liderazgo escolar: gestionar los equipos docentes que tiene como objetivo desarrollar las capacidades del centro.
- Tutorización mediante 3 horas dentro de la clase, en condiciones reales.
- Crear condiciones laborales propicias para la mejora.